quiero ser pequeña
y meterme en tu bolsillo
21 de noviembre de 2011
17 de noviembre de 2011
SEX.

cuanto más hondo llegas, cuanto más estrecho se hace
el hueco desaparece, no queda ya dónde esconderte
todo, todo masticado
líquido
sexo
el sexo para entender la ausencia
el dolor
la angustia, las ganas
el miedo
el sexo
sexo para verte en el espejo
como alguien a quien desprecias
sexo para no culparte
por no haber querido a tu padre
mientras vivía
sexo para regalarte, para quererte
y hacerles creer que les quieres
pero
a ellos qué más les da
sexo como agresión
a la supuesta niña cándida
que nunca fuiste
sexo como píldora, como segmentación cerebral
como colección, como intento desesperado
sexo como pregunta
¿sexo como respuesta?
31 de octubre de 2011
amor.
A todos los hombres
que palpitaron
dentro mío
llegando su latido
más allá de lo que su
corazón
les permitió.
Gracias.
gracias por haberme amado tanto
y haberme amado bien.
que palpitaron
dentro mío
llegando su latido
más allá de lo que su
corazón
les permitió.
Gracias.
gracias por haberme amado tanto
y haberme amado bien.
12 de octubre de 2011
12-13-7
renuncia al recuerdo
que sólo hiere
a un futuro prematuro
gestando
en un vientre encogido
renuncia al luto
quedarán los nombres
vacíos
quedarán los nombres
imborrables.
que sólo hiere
a un futuro prematuro
gestando
en un vientre encogido
renuncia al luto
quedarán los nombres
vacíos
quedarán los nombres
imborrables.
6 de octubre de 2011
laurel
casi puedo acariciar la superficie
del mar al que tanto temo
suave, brillante
meciéndose con el soplo
de las alas, batiendo
sobre él
casi puedo sentir tu pecho
abriéndose, en un ronquido
tan vivo, tan cálido
erizado, bajo mis labios
donde reposa mi aliento
voy a amar cada una de tus maneras
cada rincón nuevo en el que descanses
cada pliegue, en el tiempo
el que hay entre tus dedos
el de tus párpados
que al cerrarse, me encierren con ellos
y en una espiral de pupilas
e iris de colores
vivamos siempre
dando saltos quánticos
quedándonos estáticos
en nuestro gran
único momento
del mar al que tanto temo
suave, brillante
meciéndose con el soplo
de las alas, batiendo
sobre él
casi puedo sentir tu pecho
abriéndose, en un ronquido
tan vivo, tan cálido
erizado, bajo mis labios
donde reposa mi aliento
voy a amar cada una de tus maneras
cada rincón nuevo en el que descanses
cada pliegue, en el tiempo
el que hay entre tus dedos
el de tus párpados
que al cerrarse, me encierren con ellos
y en una espiral de pupilas
e iris de colores
vivamos siempre
dando saltos quánticos
quedándonos estáticos
en nuestro gran
único momento
17 de septiembre de 2011
Cuentos.
Había una vez un Rey.
Oyó hablar de un mago, y pidió que se presentara en su corte, para preguntarle:
- Necesito que me des el secreto de la felicidad; pienso pagarte con parte de mis innumerables riquezas.
- Lo siento - dijo el Mago - pero ni todas tus riquezas conseguirían pagarme. Es por ello, que te haré poseedor de la respuesta sin cobrarte.
A las 3 semanas, el mago volvió a visitar al rey, entregándole un pequeño cofre.
El rey lo abrió, y halló un anillo con una frase grabada: "Esto también pasará".
Mientras se lo ponía, miró extrañado al mago, a lo que éste le dijo:
- Cada vez que te sientas feliz, desbordado de alegría, eufórico.., mira este anillo, y recuerda que esto también pasará. Del mismo modo, que cuando te sientas triste, roto, perdido o el llanto se haga el protagonista de tus días, vuelve a mirar este anillo y recuerda que... Esto también pasará.
Este pequeño relato me lo contó un extraño en el autobús.
Resultó no ser tan extraño.
Oyó hablar de un mago, y pidió que se presentara en su corte, para preguntarle:
- Necesito que me des el secreto de la felicidad; pienso pagarte con parte de mis innumerables riquezas.
- Lo siento - dijo el Mago - pero ni todas tus riquezas conseguirían pagarme. Es por ello, que te haré poseedor de la respuesta sin cobrarte.
A las 3 semanas, el mago volvió a visitar al rey, entregándole un pequeño cofre.
El rey lo abrió, y halló un anillo con una frase grabada: "Esto también pasará".
Mientras se lo ponía, miró extrañado al mago, a lo que éste le dijo:
- Cada vez que te sientas feliz, desbordado de alegría, eufórico.., mira este anillo, y recuerda que esto también pasará. Del mismo modo, que cuando te sientas triste, roto, perdido o el llanto se haga el protagonista de tus días, vuelve a mirar este anillo y recuerda que... Esto también pasará.
Este pequeño relato me lo contó un extraño en el autobús.
Resultó no ser tan extraño.
15 de agosto de 2011
17 de julio de 2011
dicen que el alma
palpita en el pecho
se adormece en su balanceo
iluminando
guíandote en el camino
que asciende por mi cuello
hasta caerse en mi boca.
nos perdimos
ya demasiadas veces
te perdí ya
más de lo que puedo soportar
y te hablo de varias
las que han sido tus ausencias
estando tan dentro
habiendo estado tan cerca
cómo puede
todo esto
haberse hecho tan pequeño
y ocupar tanto
cómo puedes
haber desaparecido así
cómo
palpita en el pecho
se adormece en su balanceo
iluminando
guíandote en el camino
que asciende por mi cuello
hasta caerse en mi boca.
nos perdimos
ya demasiadas veces
te perdí ya
más de lo que puedo soportar
y te hablo de varias
las que han sido tus ausencias
estando tan dentro
habiendo estado tan cerca
cómo puede
todo esto
haberse hecho tan pequeño
y ocupar tanto
cómo puedes
haber desaparecido así
cómo
22 de junio de 2011
20 de junio de 2011
3 días
no sé si eres tú
o soy yo
sin ti
o lo que dejaste aquí
lo que tanto
tanto
aprieta
dentro
y de dentro
hacia fuera
como un punzón
rebentando los tejidos
ahógandome la sangre
QUISIERA
odiarte
y a veces, en secreto
trazo venganzas
pero no son tantas
esas veces
como las que
me tiembla el mentón
al recordarte.
como las que
pido que estés bien
como las que te busco
y debería
no encontrarte
o soy yo
sin ti
o lo que dejaste aquí
lo que tanto
tanto
aprieta
dentro
y de dentro
hacia fuera
como un punzón
rebentando los tejidos
ahógandome la sangre
QUISIERA
odiarte
y a veces, en secreto
trazo venganzas
pero no son tantas
esas veces
como las que
me tiembla el mentón
al recordarte.
como las que
pido que estés bien
como las que te busco
y debería
no encontrarte
19 de mayo de 2011
16 de mayo de 2011
5 de abril de 2011
23 de marzo de 2011
Otra.
Nuestro banco
pasó a ser
un banco más.
El brotar de los recuerdos
como el calor
u olor
de un abrazo conocido
me pisará los talones
descalzos.
Me romperé en mil
chicas distintas;
a todas ellas
las amaste.
Naceré, de mi propio
despojo
como Fénix, femenina
me abriré desde el llanto
tragando aire a gritos
y así, con suerte
volveré a empezar
con suerte
tragando aire a gritos
me abriré desde el llanto
como Fénix, femenina
[...]
pasó a ser
un banco más.
El brotar de los recuerdos
como el calor
u olor
de un abrazo conocido
me pisará los talones
descalzos.
Me romperé en mil
chicas distintas;
a todas ellas
las amaste.
Naceré, de mi propio
despojo
como Fénix, femenina
me abriré desde el llanto
tragando aire a gritos
y así, con suerte
volveré a empezar
con suerte
tragando aire a gritos
me abriré desde el llanto
como Fénix, femenina
[...]
2 de marzo de 2011
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